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LOS CLAROCUROS DE RIGOBERTA

Los desaciertos de Rigoberta van tejiendo una cauda de ironías

Juan Carlos Sánchez-Olmos

El pasado 26 de mayo del año en curso, el Instituto Nacional Electoral (INE), anunció que la premio nobel de la paz, Rigoberta Menchú sería observadora electoral en el estado de Guerrero, durante los comicios del próximo 7 de junio, lo cual debido al prestigio del galardón debiera trasmitirnos una sensación de tranquilidad. Pero al tratarse de Rigoberta, se cierne un velo de “sospechosismo”. 

De Rigoberta Menchú se han expresado innumerables opiniones, incluso contradictorias, debido a que desde que se dio a conocer su nominación al premio nobel de la paz en 1992 fueron cuestionados sus méritos, sin embargo, la postulación del argentino Adolfo Pérez Esquivel, laureado en la misma categoría (1980), y el apoyo del sudafricano Desmond Tutu, también premio nobel de la paz (1984), fue determinante para otorgarle el prestigiado galardón.

Entre los diversos analistas de su biografía, hay quien opina que su nacionalidad guatemalteca y particularmente su origen indígena, seguramente fueron factores que incidieron a su favor para otorgarle el premio en el mismo año que se conmemoró el quinto centenario del descubrimiento de América, lo cual también dio la impresión de querer reivindicar a los noruegos con las luchas étnicas que ellos mismos tuvieron con los pastores indígenas saami (Los indios blancos).

Foto: De Titopullo (Wikipédia). Familia saami

La polémica generada por su premiación pudo haber sido acallada durante los años posteriores, mediante un trabajo coherente con las convicciones esperadas de una galardonada de su categoría, a través de acciones que permitieran demostrar a sus detractores que se habían equivocado al subestimar sus méritos.

Irónicamente, en la experiencia de los mexicanos, los hechos y sus dichos parecen dar la razón a sus detractores. Debido a que su trabajo carece de la robustez académica, pero sobre todo porque su activismo social adolece de la sensibilidad indispensable en una humanista. Una explicación razonable de su proceder nos la dio a conocer un allegado a ella, cuando nos expresó que el dinero que acompañó al premio nobel se había agotado, lo cual le ha obligado a emplearse como conferencista en numerosos foros de distintos países del mundo, por lo que la hemos visto interviniendo en eventos como el Foro Mundial del Agua (Ciudad de México, 2006) donde la pertinencia de su participación nos generó dudas, debido a que este integrante de su fundación se acercó a Conservación Sin Fronteras, para solicitarnos proponerla como ponente, ya que aún no había sido invitada a participar, no obstante la principal justificación de la petición no fue sustentada en la relevancia de sus argumentos para los objetivos del foro, sino en el interés por cobrar los 10,000 USD por concepto de honorarios a causa de la presentación de una conferencia.

Foto: Lovisa Engblom. Medalla del premio Nobel.

El episodio no es un caso aislado, existen otros de amplio dominio público que han mostrado a una premio nobel de la paz distante e insensible a las causas sociales, más cercana y complaciente con el poder, con personajes de cuestionable compromiso con los derechos humanos y la libertad de prensa; tal es el caso del gobernador de Veracruz, Javier Duarte, de cuyo gobierno destacó el trabajo en materia de derechos humanos (La Jornada, 27 de noviembre de 2012 http://www.jornada.unam.mx/2012/11/27/politica/014n3pol). O en fechas más recientes, cuando emitió la desafortunada declaración que hizo a los padres de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa, a quienes exhortó para que dijeran la verdad, y confesaran en lo que andaban metidos sus hijos, (https://www.youtube.com/watch?v=_WoPIF-BS90) e incluso pidió a las autoridades no dejarse chantajear. Palabras de una personalidad investida con el nobel de la paz, que pretende socavar los argumentos de un movimiento social como el que encabezan los padres de los cuarenta y tres estudiantes; son impugnaciones que en boca de Menchú sorprenden; o quizá a algunos ya no tanto.

Foto. Rigoberta Menchu y Javier Duarte. Archivo de El Universal.

Los desaciertos de Rigoberta van tejiendo una cauda de ironías, como en el 9 de julio de 2011, cuando a unas horas de hacerse público el asesinato del trovador argentino Facundo Cabral en la ciudad de Guatemala, ella se apresuró a hacer declaraciones en las que sostuvo que el asesinato de Cabral era autoría del fascismo que lo había asesinado por sus ideales (http://www.espanol.rfi.fr/americas/20110709-no-se-como-pedirle-perdon-al-pueblo-argentino); en un momento que el afamado cantor no representaba ya peligro alguno para ningún gobierno de América. Más tarde se dio a conocer públicamente que Cabral estuvo en el lugar y el momento equivocado, pues el verdadero objetivo del atentado fue el empresario nicaragüense Henry Fariñas, involucrado en operaciones de lavado de dinero proveniente del narco (http://www.emol.com/noticias/magazine/2012/07/09/549797/a-un-ano-del-asesinato-de-facundo-cabral.html). Pero la sospecha que si se sostiene es que Menchú, con entusiasmo gambusino, solo busca las cámaras y los micrófonos para mantenerse vigente, sin cuidar el sustento de sus dichos.

Cabe aclarar que cobrar cualquier cantidad por impartir conferencias o desarrollar alguna otra actividad, no es deleznable, ya que las ONG´s subsistimos a partir de las actividades que realizamos, lo cual no es ilegal ni moralmente reprochable. Lo que se cuestiona es la actitud clientelar de Rigoberta, cuya honorabilidad cuestionada, induce a poner en duda su objetividad, imparcialidad y desempeño como observadora de  las elecciones que a los mexicanos nos llevaran a las urnas el próximo domingo 7 de junio, los cual nos obliga a poner mayor atención en lo que ocurre a su alrededor, a analizar con detenimiento sus declaraciones. Porque, contrario a lo que pretende el gobierno mexicano, con la participación de Rigoberta Menchú, como observadora electoral en Guerrero, con ella no hay ninguna garantía de transparencia. 

El hombre que mató a Facundo Cabral. Gatopardo

http://www.gatopardo.com/ReportajesGP.php?R=173

Rigoberta Menchú y su polémica declaración sobre Ayotzinapa. Vértigo Político

http://www.vertigopolitico.com/articulo/32465/Rigoberta-Menchu-y-su-polemica-declaracion-sobre-Ayotzinapa

Juan Carlos Sánchez-Olmos

Correo electrónico:     olmosmx@gmail.com

Ciudad de México; 2 de junio de 2015.

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